En su más reciente visita a
Venezuela el periodista Ismael Cala mencionó durante una entrevista que,
palabras más palabras menos, “los venezolanos viven la política como en otros países
viven el futbol” y resulta bastante acertado su comentario. En este blog no
escaparé de esa realidad porque me parece que, a pesar de ser un tema con
demasiadas aristas puntiagudas, es la única conexión con la cultura general y
la información diaria que mantenemos los venezolanos, ciertamente bastante
alejados de cualquier cosa que enriquezca el espíritu y la mente.
Nos hemos convertido en un país
oscuro de mente y alma. La mayoría de los ciudadanos no conocemos ni
practicamos el significado de esa palabra: “Ciudadanos”. Olvidamos los buenos
días, el permiso y las gracias, somos incapaces de ceder el paso cuando
conducimos nuestros vehículos y mucho menos mantenemos el orden y el respeto
mutuo en las calles. Todo esto nos ha venido configurando como una sociedad
fácil de manipular y altamente mediática. Cada estupidez que publican los
medios de comunicación se convierte en una realidad irrefutable, pero más aún,
la publicidad gubernamental es nuestra noticia cotidiana, cargada de órdenes
que deben ser cumplidas sin siquiera preguntarnos ¿Por qué?
El gobierno nos engaña
diariamente llevándonos a pensar que las tonterías más elementales son las
causantes del desastre que vivimos. No se puede sugerir que vamos hacia un
camino de deterioro de nuestra calidad de vida porque ya vivimos allí. Es increíble
que unos cuantos corruptos de poca monta llamados “cadiveros” sean los causantes
de una inflación superior a los 40 puntos por el simple hecho de comprar un
máximo de 3500 dólares en el exterior, tendríamos primero que pensar en la
cantidad de variables que deben coexistir para que ese delito pueda
configurarse (ser mayor de edad, tener cuenta bancaria, tener tarjeta de
crédito con un tiempo superior a los 6 meses de emitida, tener dinero para
comprar un boleto aéreo y en el mejor de los casos viajar al extranjero)
De la misma manera es la máxima
manifestación de la ignorancia suponer que la debacle que atraviesa nuestra
industria petrolera se debe a la intervención subrepticia de simpatizantes de
la oposición siendo que contamos con una Fuerza Armada Nacional Bolivariana
atrofiada con la mayor cantidad de trabajadores en sus filas, con suministro
infinito de armas compradas a Rusia anualmente y encargada de todos los cargos importantes
en cada uno de los Ministerios y demás organismos del estado. Esta Fuerza
Armada es responsable de velar por la seguridad de los ciudadanos, de la nación
y de todo cuanto pertenezca al tesoro, hacienda y bienes nacionales. Entonces
si nuestra más importante industria se encuentra a merced de unos cuatreros
¿Para qué sirve la Fuerza Armada Nacional Bolivariana? Esta pregunta la
responderemos abundantemente en otra entrada abordando el tema de la seguridad
ciudadana, las armas y la corrupción.
Hablar de justicia, separación de
poderes y lucha contra la corrupción sería entrar en temas utópicos en
Venezuela. Esta mañana escuchaba la radio y hablaba el Ministro del Poder
Popular para Las Relaciones Interiores y Paz explicando los avances de su
investigación sobre hechos de corrupción cometidos por el Alcalde de Valencia y
me causaba mucha risa preguntarme: ¿Esas declaraciones no debería estar
haciéndolas la Fiscal General de la República? ¿No es el Ministerio Público el
encargado de llevar a cabo semejantes investigaciones apoyándose en los cuerpos
policiales y demás organismos de investigación del Estado tutelados por el Ministerio
del Poder Popular para Las Relaciones Interiores y Paz? La verdad no soy
abogado, soy un ciudadano corriente, pero creo que de eso se trata la división
de poderes en Venezuela, entonces continué riéndome para no llorar.
No quisiera terminar mi primera
entrada oficial a mi blog sin recordarles algunos casos emblemáticos de
corrupción que no debemos jamás olvidar: caso Microstar, maleta de dólares en Argentina,
Walid Makled y el Narco Puerto Cabello, Contenedores con comida podrida,
Corpoelec bajo la administración del hermano de Chávez, limpieza del Río Guaire
en Caracas por Jackeline Farías, 31 maletas llenas de coca enviadas a Francia,
cabillas y perfiles metálicos en Sidor, y la lista la continúan ustedes.
Dios los bendiga.
Néstor Sarmiento